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Cuerpo de Paz

Columna del Embajador John R. Hamilton sobre Condecoración de "Orden del Quetzal" Otorgada al Cuerpo de Paz en Guatemala

Director de Cuerpo de Paz, Gaddi Vásquez (centro), en conferencia de prensa con medios guatemaltecos.
Director de Cuerpo de Paz, Gaddi Vásquez (centro), en conferencia de prensa con medios guatemaltecos antes de recibir la Condecoración de 'Orden del Quetzal' en nombre de los 4,500 voluntarios que han servido en Guatemala desde que el Cuerpo de Paz se estableció aquí, en 1962.

Guatemala, 17 de Marzo de 2004

Hoy es un día memorable en la historia de las relaciones entre los Estados Unidos y Guatemala. No se está firmando ningún convenio, no se está donando dinero, no hay edificios que inaugurar. En su lugar, en una ceremonia simple pero elegante, el Presidente Berger condecorará con la Orden del Quetzal, el más alto galardón que confiere este país, al Cuerpo de Paz.

El Director del Cuerpo de Paz Gaddi Vásquez viajará desde Washington para recibir este gran honor en nombre de los 4,500 voluntarios que han servido en Guatemala desde que el Cuerpo de Paz se estableció aquí, en 1962. De alguna manera también representará a los 170 mil voluntarios que han servido en el Cuerpo de Paz alrededor del mundo en 136 países, desde su inicio.

El Cuerpo de Paz tiene sus orígenes en un discurso pronunciado por el entonces Senador John F. Kennedy a estudiantes de la Universidad de Michigan. Él los retó a servir a su país promoviendo la paz, viviendo y trabajando en países en vías de desarrollo. No importa en qué lugar sirven, los voluntarios comparten motivaciones impresionantemente similares. Ellos aportan optimismo, fe en sí mismos y en los demás, así como una diversidad de talentos en cada lugar donde trabajan. También son un gran ejemplo del poder que tiene la diplomacia de persona a persona.

Nuestros voluntarios del Cuerpo de Paz en Guatemala, unos 200, son un grupo de talentosos jóvenes que forman asociaciones con guatemaltecos en una infinidad de áreas. Ellos crearon y organizaron el proyecto de Escuelas Saludables; desarrollaron mercados para exportar productos no tradicionales; y asistieron en la planificación municipal. Trabajan junto a guatemaltecos en la protección de las tortugas marinas; en la construcción de zonas pesqueras y almacenes para granos; así como en combatir la deforestación. Han iniciado proyectos ambiciosos en educación ambiental, prevención de desastres, y ecoturismo.

Los voluntarios que trabajan silenciosa, pero tesoneramente en Guatemala han dado el regalo más preciado de todos –se han dado a sí mismos. A cambio obtienen experiencia valiosa. Ellos son aceptados en comunidades guatemaltecas, experimentan el calor y la amistad que se desarrolla, y vuelven a su propio país con un entendimiento más profundo de su papel y su responsabilidad como ciudadanos del mundo. Y mantendrán un afecto especial hacia los guatemaltecos.

No puedo pensar en un evento más significativo, tanto personal como profesionalmente. Como Embajador, tengo el privilegio de presenciar muchos eventos emocionantes e históricos. Ninguno podría ser más satisfactorio que el que presenciaré hoy.

No sería del todo honesto si no comparto con ustedes una última razón por la cual este galardón me complace tanto. Nuestra hija Kathryn recién completó una gira como voluntaria del Cuerpo de Paz. Aunque su destino era África, la experiencia enriquecedora que obtuvo sobrepasa cualquier frontera. Por ello, tengo que admitir felizmente que mi conexión con este evento es personal, así como oficial.

Dar las gracias es importante. Durante los últimos 40 años, los voluntarios han regresado a casa con los agradecimientos de las personas con las que han trabajado. A partir de hoy, se llevarán consigo el agradecimiento del Gobierno de Guatemala. Nosotros también tenemos que decir muchas gracias. Apreciamos la hospitalidad de los guatemaltecos, el entusiasmo con el cual reciben a nuestros voluntarios y su serio compromiso con los problemas que todos compartimos.

Galardones como la Orden del Quetzal son profundamente significativos. Muchas gracias desde lo más profundo de mi corazón por otorgarle a este benemérito grupo un tributo tan sentido.---

Columna publicada en PRENSA LIBRE el 17 de Marzo de 2004

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